
Los acentos de piedra y tejados de dos aguas dan sofisticación y un toque acogedor a esta casa de campo que tiene reminiscencias de un castillo francés en medio de las colinas de Borgoña. Las texturas son ricas y variadas - vigas de madera natural, paredes de piedra, barandas de hierro forjado y prados exuberantes-. A la izquierda, una casa de huéspedes crea un oasis de privacidad.
regresar a Varios